VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LOS CALENTADORES SOLARES.

Por
Luis Bérriz Pérez

Descripción y análisis de diferentes tipos de calentadores solares, basados en experiencias cubanas durante más de treinta años, por genSolar, CIES, CUBAENERGÍA
y CUBASOLAR

En un estudio reciente realizado por el Grupo Nacional de Energía Solar Térmica y el Ministerio de la Industria Básica (MINBAS), se constató que (si se tiene en cuenta solamente la disponibilidad de agua y las condiciones de los techos de casas y edificios) existe actualmente la posibilidad de instalar en el país un millón quinientos mil metros cuadrados de calentadores solares, de los cuales un millón serían en viviendas, y quinientos mil en industrias e instalaciones de servicios. Si para calentar toda el agua que se calienta actualmente en Cuba se utilizaran calentadores solares, las necesidades serían de alrededor de cuatro millones de metros cuadrados, aunque es bueno puntualizar que la energía solar que llega al archipiélago permitiría calentar un volumen de agua muchísimo mayor.

Concretémonos solamente al millón de metros cuadrados de calentadores solares que pudiera instalarse en las viviendas. Un calentador solar doméstico de un metro cuadrado de área de captación calienta, como promedio, 150 litros de agua a 45 °C, lo que es suficiente para una vivienda de cuatro a cinco habitantes, no solamente para el baño, sino también para la cocina y el lavado de la ropa.

Cada calentador solar de un metro cuadrado de área de captación puede producir, como promedio, 3 kWh cada día como energía térmica, o sea, 1 MWh al año. Un millón de calentadores producirían 3 GWh al día, es decir, 1 000 GWh al año.

Si se tiene en cuenta que 80% del agua caliente se consume entre las 5 de la tarde y las 11 de la noche, la instalación de un millón de calentadores solares domésticos equivale a dejar de utilizar plantas de generación de electricidad con una potencia de 400 MW.

Si se toma un costo de 0,15 a 0,20 pesos (CUC) para el kWh eléctrico utilizado, la energía producida por un calentador solar en un año tiene un valor de 150 a 200 pesos (CUC). Este valor es el potencial de ahorro de un calentador solar doméstico, y es, también, su costo aproximado. Por lo tanto, podemos llegar a la conclusión siguiente: «un calentador solar doméstico se puede pagar en aproximadamente un año, solamente con el ahorro de energía convencional».

Es importante conocer y reconocer que las inversiones realizadas en calentadores solares son de rápida recuperación, si se toma en consideración el ahorro de electricidad y combustibles. Este reconocimiento de inversiones que se pagan en un corto período con el ahorro de electricidad y combustibles fósiles, forma parte del éxito de nuestra Revolución Energética, alcanzado con el cambio de los bombillos incandescentes, los refrigeradores y otros equipos domésticos ineficientes y altos consumidores de electricidad.

Ha sido precisamente el ahorro lo que ha permitido el crecimiento del consumo eléctrico en otras actividades fundamentales de la economía nacional, sin aumentar la electricidad total producida. En el caso de que tengamos que invertir en nuevas centrales termoeléctricas para garantizar el desarrollo económico y social del país, se hace conveniente analizar la variante de invertir en calentadores solares, no solamente para disminuir la dependencia energética y proteger el medio ambiente, sino también por las ventajas económicas que puede significar esta inversión.

Desgraciadamente, la disponibilidad de calentadores solares en el mercado es tan poca, que es casi insignificante. Se hace imprescindible la elaboración de un programa nacional que tenga en cuenta todos los factores necesarios para su generalización. La instalación de un millón de calentadores solares no es tarea fácil, pero tampoco ha sido fácil ninguna de las tareas realizadas en el marco de la Revolución Energética. Sin embargo, el beneficio que esto representa para la economía nacional es significativo.

Ahora bien, si tomamos una durabilidad de veinte años para el calentador solar, y se elabora un programa de instalación de cincuenta mil calentadores solares cada año, al cabo de veinte años se completaría el millón. A partir del 2021, la instalación de los cincuenta mil calentadores anuales sería para las reposiciones, con lo que se garantizaría la sustentabilidad del programa. O sea, que cincuenta mil sería el mínimo de calentadores que se debería instalar cada año. Si se instalaran más, se reduciría el tiempo para alcanzar el millón, y los beneficios se alcanzarían con mayor rapidez.

La instalación de calentadores solares puede realizarse importando equipos, o fabricándolos en Cuba. La fabricación nacional de los equipos parece ser la mejor variante, por la disminución de los costos y la creación de puestos de trabajo.

Para la fabricación de cincuenta mil calentadores anuales pudiera valorarse la posibilidad de la construcción de pequeñas fábricas, como fomento de la industria local, en dependencia de las posibilidades y necesidades de las provincias o territorios. No debe descartarse la fabricación de calentadores en cooperativas de producción industrial, así como para la prestación de servicios de instalación y mantenimiento por las mismas.

Pero, en cualquiera de las variantes, surge una pregunta: ¿cuál tipo de calentador importar, o fabricar? ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de cada tipo, en dependencia de las condiciones de nuestro país?

En el mercado mundial existen, principalmente, tres tipos de calentadores solares para uso doméstico (ver Tabla 1, en las páginas 22 y 23):

1. Calentador solar plano con tanque-termo.
2. Calentador solar de tubos al vacío con tanque-termo: termosifónicos, o de tubos calóricos.
3. Calentador solar compacto.

 

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